Antes de aplicar un producto nuevo en todo el rostro, una prueba de parche de 24 a 48 horas te dice si tu piel lo tolera. Es el paso que más se salta cuando llega un producto nuevo, y el que evita buena parte de las reacciones alérgicas que se pueden prevenir.
Aquí te explicamos cómo hacer la prueba correctamente, en qué zona del cuerpo aplicarla y qué señales indican que un producto necesita quedarse fuera de tu rostro.

Qué es una prueba de parche y para qué sirve
Una prueba de parche consiste en aplicar una fórmula nueva en una zona pequeña de piel, alejada del rostro, y observar cómo reacciona durante uno o dos días antes de usarla en un área más sensible o más visible.
Es especialmente útil cuando cambias de marca, estrenas un producto con ingredientes activos o fragancia, o retomas algo que no usabas hace tiempo. La piel del rostro —y en particular la de los párpados y los labios— es más fina y reacciona con más facilidad que la del resto del cuerpo, así que confirmar la tolerancia antes de esa zona reduce el riesgo real de irritación.
Cómo hacer la prueba paso a paso
El proceso toma un par de minutos de aplicación y un par de días de espera:

● Elige una zona discreta y con piel sensible, como la cara interna del antebrazo o justo detrás de la oreja.
● Aplica una cantidad pequeña del producto, sin diluir ni mezclar con nada más.
● Deja el área sin lavar y sin cubrir durante 24 a 48 horas.
● Evita exponer la zona al sol directo o a otros productos nuevos durante ese tiempo, para no confundir una reacción con otra.
● Revisa la zona cada 12 horas aproximadamente: enrojecimiento, picazón, ardor o hinchazón son señales de alerta.
Qué hacer si tu piel reacciona
Si aparece irritación durante la prueba, retira el producto con agua tibia y no lo apliques en el rostro. Anota el nombre del producto y, si puedes, sus ingredientes principales: esa información te sirve para identificar qué provocó la reacción y evitarlo en compras futuras.
Si la reacción es más fuerte —hinchazón considerable, ampollas o dificultad para respirar— busca atención médica de inmediato. Y si ya sabes que tienes alergias diagnosticadas o piel reactiva, conviene revisar la prueba de parche con tu dermatólogo antes de decidir qué hacer con el producto.
Cuándo repetir la prueba
La prueba de parche no es un trámite de una sola vez para toda la vida. Conviene repetirla cada vez que estrenas una marca nueva, cuando cambias de fórmula dentro de la misma línea —por ejemplo, de una base sin protector solar a una con SPF— o cuando retomas un producto después de mucho tiempo guardado, ya que tanto tu piel como la fórmula del producto pueden cambiar con el tiempo.

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Revisa la ficha de ingredientes de cada producto.
Si tu piel es sensible, considera empezar con un tamaño mini antes del producto de tamaño completo.